LA NACIÓN - Research in Motion (RIM) eliminó uno de los dos sillones directivos. Y no a causa de una remodelación en la oficina del mandamás, sino para cerrar una era marcada por un modelo de gestión bicéfalo liderado por Jim Balsillie y Mike Lazaridis, los fundadores de la empresa.
Los resultados negativos sin precedente a principios de este año impusieron un cambio de estrategia que derivó en el alejamiento de la dupla de CEO de la canadiense. Thorsten Heins, el sucesor, afronta ahora la difícil misión de devolver a la firma a terreno positivo y frenar la sangría de adeptos en mercados como el de los Estados Unidos.
En este hemisferio, RIM atraviesa una realidad muy distinta. América latina es la región de crecimiento más acelerado, donde BlackBerry se ubicó en la cima del mercado de smartphones en los últimos dos años. En la Argentina la marca lidera el segmento, con una participación del 29 por ciento. En este lado del mundo el optimismo contrasta con los resultados globales del primer trimestre, que mostraron una pérdida de US$ 518 millones, contra beneficios de US$ 700 del primer cuarto de 2011. Los ingresos cayeron un 42%, hasta los US$ 2800 millones, tras un 2011 difícil. La empresa sufrió una falla en el servicio a nivel mundial y tampoco tuvo suerte con su tableta PlayBook. Todo ocurrió en el ocaso de una gestión partida en dos.
Los resultados negativos sin precedente a principios de este año impusieron un cambio de estrategia que derivó en el alejamiento de la dupla de CEO de la canadiense. Thorsten Heins, el sucesor, afronta ahora la difícil misión de devolver a la firma a terreno positivo y frenar la sangría de adeptos en mercados como el de los Estados Unidos.
En este hemisferio, RIM atraviesa una realidad muy distinta. América latina es la región de crecimiento más acelerado, donde BlackBerry se ubicó en la cima del mercado de smartphones en los últimos dos años. En la Argentina la marca lidera el segmento, con una participación del 29 por ciento. En este lado del mundo el optimismo contrasta con los resultados globales del primer trimestre, que mostraron una pérdida de US$ 518 millones, contra beneficios de US$ 700 del primer cuarto de 2011. Los ingresos cayeron un 42%, hasta los US$ 2800 millones, tras un 2011 difícil. La empresa sufrió una falla en el servicio a nivel mundial y tampoco tuvo suerte con su tableta PlayBook. Todo ocurrió en el ocaso de una gestión partida en dos.
